De nuevo, situación crítica. Se acercan los exámenes y las hormonas me lo piden: estado de ánimo "fu". Estado de ánimo "fu" (estar "fu" tiene su historia...) quiere decir que estoy, pero no estoy. O sea, es un estado de apatía, tristeza, melancolía, desilusión... Un compendio de sentimientos negativos, acompañado de falta de atención, olvidos frecuentes, mirada perdida, escasa conversación... Aunque últimamente es más apatía que otra cosa: estoy como anestesiada del mundo. Todo me importa, hablando claro y mal, un jodido carajo. Estoy por asegurar que se me planta Orlando Bloom en bolas delante y ni me inmuto.

Esto pasa. A mí cada cierto tiempo me da el bajón, relacionado más con el ciclo menstrual que otra cosa, pero siempre está el típico mal momento para que las hormonas te toquen los ovarios (además de verdad): se acercan los exámenes, se te amontonan los trabajos, discutes con alguien, llevas tiempo sin salir, sin dormir bien... No sé, un conjunto de circunstancias.

Se solucionará, vaya, como siempre. Lo positivo de estas pequeñas crisis es que ya me las conozco. Pero siempre me dejan un mal sabor de boca, como una resaca de angustia, un dolor remanente en el alma... Parece que siempre llevo un resto guardado en el fondo de la caja y nunca soy capaz de sacarlo del todo...